*Cultura Maya
*Geografía
Durante la época Prehispánica, los mayas habitaron un extenso territorio con diferentes climas y variada vegetación; montañas y planicies, selvas con alta precipitación pluvial y sitios secos, tierras con ríos, lagos y cascadas, y una buena extensión de costas. La zona maya comprendía 389.610 km², lo que en la actualidad son los estados de Quintana Roo, Campeche, Yucatán, Tabasco y el oriente de Chiapas en México; Guatemala, Belice y la parte poniente de Honduras y El Salvador en Centroamérica.
Los mayas se ubicaron en 3 grandes zonas:
1º Zona Norte
2º Zona Central
3º Zona Sur
Esta situación es consecuencia de las múltiples combinaciones a que dan lugar los distintos tipos de relieve, clima, vegetación y depósitos geológicos que existen en la región maya, cuyo paisaje se presenta como un amplio mosaico de situaciones ambientales enmarcadas en tres grandes zonas: las tierras altas, que comprenden el sur de Guatemala y Chiapas; las tierras bajas del sur, cuyo núcleo abarca el Petén guatemalteco y áreas adyacentes; y las tierras bajas del norte, que incluyen gran parte de la península de Yucatán.
Ya que la gran variedad geográfica del área corresponde una notable diversidad cultural e histórica, pues los mayas no son un grupo homogéneo, sino un conjunto de etnias con distintas lenguas aunque todas provenientes de una lengua madre, costumbres y formas de vinculación con su área.
Pero la economía, la organización sociopolítica, las construcciones y las obras escultóricas y pictóricas, así como Ios conocimientos científicos y la religión de los grupos mayas, presentan semejanzas que permiten considerarlas como producto de una misma cultura.
*Historia
La historia en la era prehispánica de los mayas cubre casi 3,500 años, desde el establecimiento de las primeras aldeas, hacia el 2000 a.C., hasta el sometimiento paulatino a la Corona española, en los siglos XVI y XVII d.C. Los estudiosos del mundo indígena prehispánico han dividido su historia en distintos periodos a fin de comprenderla mejor. Esos periodos son los siguientes:
La domesticación y el cultivo de maíz, aunado al del frijol, la calabaza y el chile, permitió el desarrollo de las primeras aldeas, generalmente en las márgenes de los ríos. Con el incremento de la agricultura sobrevino un aumento de población, se construyeron edificios específicos para el culto religioso y surgió una estratificación de la sociedad como resultado del despliegue de actividades más libres y especializadas; entre ellas la escritura, el arte plástico y los conocimientos científicos.
Para este momento la religión ya presentaba un alto grado de complejidad, y los conocimientos científicos y las artes plásticas se encontraban en pleno auge. Entre los muchos sitios que florecieron durante este período podemos destacar a Kamínaljuyú, Tikal, Palenque, Caracol, Yaxchilán, Bonampak, Chinkultik, Copán, Quiriguá, Calakmul, Cobá, Edzná, Uxmal, Ek Balam y la Chichén Itzá clásica.
"Muchos hombres fueron hechos y en la oscuridad se multiplicaron. No había nacido el sol ni la luz cuando se multiplicaron. Juntos vivían todos... y andaban allá en el Oriente. Una misma era la lengua de todos". Los primeros cuatro hombres creados, que son los ancestros del pueblo quiché, rogaban al creador: :"Oh Dios, Corazón del Cielo, Corazón de la Tierra, danos nuestra descendencia mientras camine el sol y haya claridad. ¡Danos buenos caminos, caminos planos! que los pueblos tengan paz, mucha paz y sean felices; y danos buena vida y útil existencia ". Luego de reunir a sus hijos, los cuatro patriarcas se dirigieron a la ciudad de Tula, donde recibieron las imágenes de sus dioses, y con ellas a cuestas emprendieron el largo viaje hacia las tierras mayas, donde fundarían nuevas ciudades.
Esta situación es consecuencia de las múltiples combinaciones a que dan lugar los distintos tipos de relieve, clima, vegetación y depósitos geológicos que existen en la región maya, cuyo paisaje se presenta como un amplio mosaico de situaciones ambientales enmarcadas en tres grandes zonas: las tierras altas, que comprenden el sur de Guatemala y Chiapas; las tierras bajas del sur, cuyo núcleo abarca el Petén guatemalteco y áreas adyacentes; y las tierras bajas del norte, que incluyen gran parte de la península de Yucatán.
Ya que la gran variedad geográfica del área corresponde una notable diversidad cultural e histórica, pues los mayas no son un grupo homogéneo, sino un conjunto de etnias con distintas lenguas aunque todas provenientes de una lengua madre, costumbres y formas de vinculación con su área.
Pero la economía, la organización sociopolítica, las construcciones y las obras escultóricas y pictóricas, así como Ios conocimientos científicos y la religión de los grupos mayas, presentan semejanzas que permiten considerarlas como producto de una misma cultura.
*Historia
La historia en la era prehispánica de los mayas cubre casi 3,500 años, desde el establecimiento de las primeras aldeas, hacia el 2000 a.C., hasta el sometimiento paulatino a la Corona española, en los siglos XVI y XVII d.C. Los estudiosos del mundo indígena prehispánico han dividido su historia en distintos periodos a fin de comprenderla mejor. Esos periodos son los siguientes:
Periodo preclásico
Entre los años 1800 a.C. y 250 d.C. se fueron configurando los rasgos que darían su carácter propio a la cultura maya, con diversas influencias de otros grupos de la gran área cultural llamada Mesoamérica, como los olmecas de la Costa del Golfo de México y los creadores de la cultura de Izapa, en la porción sur de la propia área maya.La domesticación y el cultivo de maíz, aunado al del frijol, la calabaza y el chile, permitió el desarrollo de las primeras aldeas, generalmente en las márgenes de los ríos. Con el incremento de la agricultura sobrevino un aumento de población, se construyeron edificios específicos para el culto religioso y surgió una estratificación de la sociedad como resultado del despliegue de actividades más libres y especializadas; entre ellas la escritura, el arte plástico y los conocimientos científicos.
Periodo clásico
Alrededor del siglo III d.C. se inició una época de florecimiento en todos los órdenes, llamada por ello "clásica", que culminó en el siglo IX. En este periodo se intensificaron las relaciones con otros pueblos que Mesoamérica, corno los teotihuacanos, y debido al incontenible aumento de la población los asentamientos se convirtieron en núcleos urbanos, con una estructura de poder religioso y civil muy bien organizada, que encabezaba una clase gobernante investida de poderes sagrados.Para este momento la religión ya presentaba un alto grado de complejidad, y los conocimientos científicos y las artes plásticas se encontraban en pleno auge. Entre los muchos sitios que florecieron durante este período podemos destacar a Kamínaljuyú, Tikal, Palenque, Caracol, Yaxchilán, Bonampak, Chinkultik, Copán, Quiriguá, Calakmul, Cobá, Edzná, Uxmal, Ek Balam y la Chichén Itzá clásica.
Periodo posclásico
A las Tierras Altas del sur del área maya arribaron varios pueblos extranjeros que modificaron el rumbo de la historia de esta civilización. Las migraciones están relatadas en los libros que los mayas escribieron durante los primeros años de la época colonial, en sus propias lenguas, pero usando el alfabeto latino que les enseñaron los frailes españoles. El Popol Vuh, libro sagrado de los quichés, dice que después de la creación de los hombres por parte de los dioses:"Muchos hombres fueron hechos y en la oscuridad se multiplicaron. No había nacido el sol ni la luz cuando se multiplicaron. Juntos vivían todos... y andaban allá en el Oriente. Una misma era la lengua de todos". Los primeros cuatro hombres creados, que son los ancestros del pueblo quiché, rogaban al creador: :"Oh Dios, Corazón del Cielo, Corazón de la Tierra, danos nuestra descendencia mientras camine el sol y haya claridad. ¡Danos buenos caminos, caminos planos! que los pueblos tengan paz, mucha paz y sean felices; y danos buena vida y útil existencia ". Luego de reunir a sus hijos, los cuatro patriarcas se dirigieron a la ciudad de Tula, donde recibieron las imágenes de sus dioses, y con ellas a cuestas emprendieron el largo viaje hacia las tierras mayas, donde fundarían nuevas ciudades.
*Arquitectura
La arquitectura maya participó de las características generales de las culturas americanas, pero tuvo modalidades especiales, incluso de su propio estilo (el “arco falso”, bóveda maya, cresterías, estelas y altares).
Se registraron varios estilos arquitectónicos como el “estilo Petén” en Uxmal, el “estilo Usumacinta” en Palenque, el estilo Puuc de Uxmal, entre otros. Y hubo además otro detalle muy valioso, el de la pintura mural integrada a la arquitectura.
Entonces, la cultura maya produjo una arquitectura monumental, de la que se conservan grandes ruinas en Palenque, Uxmal, Tikal, Quiriguá, Tajín, Copán etc..
Plataformas ceremoniales: De poca altura (máximo cuatro metros), en los lados tenían figuras labradas. Escenarios de ceremonias públicas, en la parte superior había altares, banderas, incensarios y, a veces, un tzompantli: hilera de varas con cráneos ensartados.
Pirámide: Superposición de varias plataformas, sin nunca culminar en un volumen geométrico realmente piramidal. Sirve de basamento al templo, acercándolo lo más posible al cielo, pero tuvo también una función funeraria secundaria en importancia.
Templo: El templo es de planta cuadrangular, muros verticales con una, tres o cinco entradas que conducen a varias piezas, sea directamente, o sea pasando por un pórtico, cuando hay varias puertas. Las entradas se cerraban mediante cortinales o esteras amarradas en el interior a unas argollas empotradas, tres en cada lado de la entrada.
Los templos carecen de ventanas, pero en algunos casos pueden tener aperturas en forma rectangular o imitando el signo IK, que significa aire. El espacio interior del templo varía mucho, desde los minúsculos santuarios del Petén hasta los de mayor amplitud de Palenque.
Crestería: Elemento propio de la arquitectura maya, que consiste en una alta construcción situada sobre el techo del templo, la cual hace resaltar la verticalidad del conjunto pirámide-templo y la idea de acercamiento al cielo. La crestería se aplicaba la mayor parte de los elementos decorativos simbólicos.
Orientación: La orientación de las construcciones en el área de los mayas durante la época clásica, tiende a coincidir con los puntos cardinales.
Bóveda maya: Se le ha denominado como falsa, salediza o simplemente maya, esta se fabrica acercando los muros a partir de cierta altura (inmediatamente encima del dintel de las puertas), superponiendo las hiladas de piedras de manera que cada hilada sobresalga de la inmediata inferior, hasta dejar en la parte superior un corto espacio que se cerraba con una pequeña losa.
El factor que permitió el funcionamiento de este tipo de bóveda fue el conocimiento del mortero de cal ya usado en los muros, el cual daba cohesión al núcleo y permitía la adherencia de las piedras del parámetro.
El techo así obtenido era semejante en el interior al de la choza y determinaba un corte transversal en forma de triángulo o trapecio. Su inconveniente era que sólo permitía techar espacios angostos, ya que para piezas de mayor anchura, la altura necesaria para garantizar estabilidad de la bóveda hubiera sido excesiva. Sin embargo se hizo en algunos casos excepcionales, como en la cripta funeraria del Templo de las Inscripciones.
Estela: La estela es un monolito que, empieza por ser una referencia calendárica y acaba por ser una obra de arte. En sus inicios la estela no pasaría de ser un "marcador".
Su función es fungir como un libro de registro siendo su principal objetivo anotar una fecha. El numeral, poco a poco, se transformó en glifo poético.
A partir del siglo III d. C., aparecen las estelas coincidiendo con hechos religiosos realizados en cada "período" calendárico de los que hoy se pueden rehacer cronologías y niveles históricos de la cultura maya.
La arquitectura maya participó de las características generales de las culturas americanas, pero tuvo modalidades especiales, incluso de su propio estilo (el “arco falso”, bóveda maya, cresterías, estelas y altares).
Se registraron varios estilos arquitectónicos como el “estilo Petén” en Uxmal, el “estilo Usumacinta” en Palenque, el estilo Puuc de Uxmal, entre otros. Y hubo además otro detalle muy valioso, el de la pintura mural integrada a la arquitectura.
Entonces, la cultura maya produjo una arquitectura monumental, de la que se conservan grandes ruinas en Palenque, Uxmal, Tikal, Quiriguá, Tajín, Copán etc..
Elementos arquitectónicos mayas:
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Pirámide: Superposición de varias plataformas, sin nunca culminar en un volumen geométrico realmente piramidal. Sirve de basamento al templo, acercándolo lo más posible al cielo, pero tuvo también una función funeraria secundaria en importancia.
Templo: El templo es de planta cuadrangular, muros verticales con una, tres o cinco entradas que conducen a varias piezas, sea directamente, o sea pasando por un pórtico, cuando hay varias puertas. Las entradas se cerraban mediante cortinales o esteras amarradas en el interior a unas argollas empotradas, tres en cada lado de la entrada.
Los templos carecen de ventanas, pero en algunos casos pueden tener aperturas en forma rectangular o imitando el signo IK, que significa aire. El espacio interior del templo varía mucho, desde los minúsculos santuarios del Petén hasta los de mayor amplitud de Palenque.
Crestería: Elemento propio de la arquitectura maya, que consiste en una alta construcción situada sobre el techo del templo, la cual hace resaltar la verticalidad del conjunto pirámide-templo y la idea de acercamiento al cielo. La crestería se aplicaba la mayor parte de los elementos decorativos simbólicos.
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Bóveda maya: Se le ha denominado como falsa, salediza o simplemente maya, esta se fabrica acercando los muros a partir de cierta altura (inmediatamente encima del dintel de las puertas), superponiendo las hiladas de piedras de manera que cada hilada sobresalga de la inmediata inferior, hasta dejar en la parte superior un corto espacio que se cerraba con una pequeña losa.
El factor que permitió el funcionamiento de este tipo de bóveda fue el conocimiento del mortero de cal ya usado en los muros, el cual daba cohesión al núcleo y permitía la adherencia de las piedras del parámetro.
El techo así obtenido era semejante en el interior al de la choza y determinaba un corte transversal en forma de triángulo o trapecio. Su inconveniente era que sólo permitía techar espacios angostos, ya que para piezas de mayor anchura, la altura necesaria para garantizar estabilidad de la bóveda hubiera sido excesiva. Sin embargo se hizo en algunos casos excepcionales, como en la cripta funeraria del Templo de las Inscripciones.
Estela: La estela es un monolito que, empieza por ser una referencia calendárica y acaba por ser una obra de arte. En sus inicios la estela no pasaría de ser un "marcador".
Su función es fungir como un libro de registro siendo su principal objetivo anotar una fecha. El numeral, poco a poco, se transformó en glifo poético.
A partir del siglo III d. C., aparecen las estelas coincidiendo con hechos religiosos realizados en cada "período" calendárico de los que hoy se pueden rehacer cronologías y niveles históricos de
Glifo: Ornamento que enmarca un ideograma desarrollado con la mayor pulcritud. Se dio nombre de glifo emblema a los signos que se incluían en las inscripciones, en la imposibilidad de definir más exactamente su real significación.
Se interpretaron como glifos nominales los que se encuentran registrados en los costados del sarcófago de Palenque, junto con representaciones humanas que suponen a los familiares del personaje enterrado.
Los pueblos prehispánicos desarrollaron un sistema de escritura pictográfica, ideográfica y parcialmente fonética. De estas escrituras la más conocida es la náhuatl tanto por los estudios de los jeroglíficos por varios investigadores, como porque de esta cultura se han conservado muchos textos que, aprendidos por los indígenas en forma de memorización, fueron transcritos al alfabeto latino pero en lengua náhuatl durante el siglo XVI.
Ya que los mayas memorizaban sus crónicas y tradiciones sistemáticamente, y así pudieron escribir, cuando aprendieron el alfabeto latino, todo lo que los frailes y cronistas les inquirían.
Los investigadores han tratado de acercarse a ella, algunos considerando que era una escritura ideográfica, otros considerando que era fonética y por último algunos pensando que era la mezcla de los dos sistemas. Aunque como dice Lizardi Ramos: lo que más resultados ha dado es el acercamiento a esta escritura considerándola ideográfica, en realidad la última palabra sobre las características de la escritura maya todavía no se puede dar. Por otra parte, se sabe también que los mayas memorizaban sus tradiciones y principios religiosos con un sistema muy parecido al náhuatl. Dice Fray Diego de Landa en su Relación de las Cosas de Yucatán: "usaba también esta gente de ciertos caracteres o letras con las cuales escribían en sus libros sus cosas antiguas y sus ciencias, y con estas figuras y algunas señales de las mismas, entendían sus cosas y las daban a entender y enseñaban". Después de la conquista, varios sabios mayas que guardaban la tradición y sabiduría de su antigua cultura, se dedicaron a transcribirla en su lengua pero con caracteres latinos.






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